Llegó el gran dia, el reloj marca las 5 de la mañana, me despierto con gran ilusión para empezar a desayunar y preparar todo, la carrera no empieza hasta las 9:00 pero yo tengo mi propio ritual y es levantarse muy temprano desayunar pronto, que hasta ahora me ha ido bien.
Un montón de Runners calentando para la salida, y derepente el speaker llama a todos, son las 9 menos poco y quiere a todos en la linea de salida, hay mucha gente casi mil personas, pero yo siendo catalan y habiendo vivido pruebas como la Maraton de Zaragoza o la carrera del corte ingles me parecen pocas.
Don Martín Fiz dice unas palabras que luego no me abandorarían durante el tramo mas duro de la carrera que es cuando tu cabeza quiere abandonar, quien ha corrido maratones sabe que esto pasa SIEMPRE, no hay que hacer caso a la cabeza, solo es el temido muro y hemos entrenado duro para saltarlo, no tenemos que tener miedo.
Las palabras fueron "un paso más un kilometro mas".
Empieza la carrera y me pego a la liebre de 4 horas, el globo que lo identifica le dura 10 minutos, se le enreda en un arbol y adios identificativo, el chico va con un megafono y no hay problemas para saber quien es, parece que he tenido suerte y me ha tocado una liebre muy cachonda, nos ameniza muchisimo los kilometros.
En una maraton siempre hay peros, siempre hay problemas, va con la idiosincracia misma de la prueba, son 42 kilometros con 195 metros, no se le puede perder nunca el respeto a esta prueba, si se prepara duro se puede conseguir, pero siempre con respeto, no en vano, el primero que la hizo murió, y por desgracia cada fin de semana tenemos trágicas noticias de muertes en este tipo de pruebas.
En el kilometro 20 mas o menos me empieza un flato terrible, realmente en casi todas las carreras sufro flato, pero este me es desconocido, me hace tener miedo, parece que se iba a acabar mi carrera muchisimo antes de lo que hubiera pensado el mayor de los pesimistas, pero no, en el kilometro 24 tras 4 kilometros de sufrimiento me tomo mi primer gel de glucosa, con la esperanza de que me surga algun efecto, y efectivamente, el flato desaparece misteriosamente.
Tengo las piernas muy doloridas, no es facil vencer a mi cabeza con esas piernas tan flojas, sobre el kilometro 30 el grupo de las 4 horas me abandona a mi suerte, yo sigo, con fuerza, con valor, nunca he estado tan flojo en una carrera, pero nunca he estado tan fuerte mentalmente, sigo, los espectadores me animan muchisimo, es evidente mi aspecto lamentable y la gente se porta muy bien conmigo.
Pasan unos kilometros horribles, en el kilometro 33 tomo otro gel y parece que me da un par de kilometros de fuerza si sufrir, apartir del kilometro 36 se me hace insufrible cada paso es un sufrimiento indescriptible, sigo, sigo y sigo, mi cabeza hoy está a otro nivel,en el kilometro 40 veo algo que no me gustó y es que se pasa a escasos 100 metros de la llegada, eso parece que no es nada pero tras 40 kilometros tu cabeza solo kiere cruzar la meta y ver eso tan cerca y k aun te queden dos kilometros te desespera.
Finalmente llego, me ha costado muchisimo, y llego con las piernas muy doloridas, con temblores y al parar ya casi no podia caminar, pero conseguí mi objetivo, no parar de correr nunca, al final fueron 4 horas y 7 minutos, se me hicieron muy cuesta arriba, pero todo pasa cuando te cuelgan la medalla...
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